
Hong Kong pone fin a los subsidios para los vehículos eléctricos (VE) privados después de ocho años, empujando al mercado a competir por sus propios méritos, con foco en el uso y la infraestructura.
Mercado maduro: ¿qué cambia con la competitividad por méritos?
Durante ocho años, el Esquema de Sustitución Uno por Uno impulsó la transición de Hong Kong hacia el transporte verde. El cambio de rumbo, de subsidios masivos a una economía impulsada por el mercado, exige que las autoridades, la industria y los conductores sigan el ritmo.
Un cambio anunciado por el gobierno
El anuncio, realizado por el Secretario de Finanzas Paul Chan Mo-po en el discurso presupuestario, señala que el mercado de VE ha alcanzado suficiente madurez para competir sin depender de incentivos. En 2018, cuando se lanzó el esquema, los coches eléctricos eran vistos como un nicho de lujo; hoy, alrededor del 70% de los coches privados nuevos registrados son eléctricos.
Chan argumenta que la tecnología avanzada, la amplia oferta y los precios decrecientes eliminan el argumento a favor de los subsidios. Incluso con la mejora de las cuentas públicas, resulta difícil justificar un beneficio fiscal de HK$172.500 (US$22 mil) para un producto que ya domina el mercado local. Algunos críticos ven la medida como demasiado abrupta y temen que obstaculice el objetivo de detener las nuevas matriculaciones de coches de gasolina e híbridos privados para 2035, rumbo a la neutralidad de carbono para 2050.
Conexiones con el ecosistema y ajustes de mercado
Los comerciantes ya están empezando a migrar a híbridos ante la expectativa de una menor demanda de VE puros.
A pesar de las preocupaciones, el objetivo central permanece: la primera línea de registro alta funciona no solo como fuente de ingresos, sino como herramienta para reducir la congestión y estimular el uso del transporte público. Los VE ayudan al medio ambiente, pero pueden congestionar aún más las vías sin una planificación adecuada.
Planes para el período posterior a la transición
Los objetivos ecológicos del gobierno van más allá. Las exenciones fiscales totales para vehículos comerciales eléctricos y motocicletas continúan hasta 2028, y hay un movimiento para convertir las gasolineras en centros de carga rápida, priorizando el uso de VE en lugar de la compra.
Para cumplir con el objetivo de eliminar los coches impulsados por combustible tradicional, los VE deben competir por sus propios méritos. La transición de incentivos al crecimiento orientado al mercado se ve como necesaria para la sostenibilidad del sector.
Conclusión
El futuro del transporte en Hong Kong depende menos de los subsidios y más de la infraestructura y la calidad de los vehículos. Es el momento de poner al usuario en el centro de la ecuación.
Conversa con nosotros en los comentarios: ¿crees que Hong Kong debería mantener algún tipo de incentivo para los VE o es hora de confiar solo en el mercado? Comparte tu opinión a continuación.






