
Honda registra pérdidas significativas tras cancelar modelos en América del Norte; la estrategia de VE es reevaluada ante la caída de la demanda en EE. UU.
Honda Motor Co divulgó pérdidas considerables, impulsadas principalmente por la cancelación de tres modelos destinados a la producción en América del Norte, lo que refleja la debilidad actual de la demanda de vehículos eléctricos en EE. UU., mercado clave para el fabricante.
La compañía revisó la previsión de beneficio neto consolidado para el año fiscal que finaliza en marzo de 2026, estimando una pérdida máxima de ¥690 mil millones (unos 4.350 millones de dólares). También existe el riesgo de pérdidas relevantes en el próximo ejercicio fiscal y más allá.
Honda es el único fabricante japonés que adopta una estrategia de desenganche, con el objetivo de que todos los coches nuevos sean VE o vehículos de pila de combustible para 2040, poniendo fin a la oferta de gasolina.
El escenario se vio agravado por el cambio de políticas en el mercado de EE. UU. durante la era Trump, con alteraciones en las normas medioambientales y la eliminación de incentivos fiscales para la compra de VE, lo que contribuyó a la desaceleración de la demanda.
Infraestructura y demanda: el dilema del consumidor
Incluso con avances, los VE se enfrentan a precios más elevados y la infraestructura de carga aún no está plenamente desarrollada. Sin un apoyo gubernamental sólido, muchos consumidores siguen reacios.
Otros fabricantes también registran problemas similares, incluyendo General Motors, Ford y Stellantis, lo que refuerza que el desafío de los VE requiere cambios en las asociaciones y políticas públicas.
Rumbo a la próxima generación de vehículos
A pesar del desafío actual, las perspectivas a largo plazo para los VE siguen siendo sólidas, continuando como foco central de la descarbonización automotriz.
Honda posee tecnología competitiva en híbridos y, por ahora, debe buscar beneficios con una estrategia centrada en estos modelos en EE. UU., manteniendo el desarrollo de VE atractivos para el medio y largo plazo.
La compañía también apunta a los vehículos definidos por software, los llamados SDV, cuyo rendimiento se puede mejorar mediante actualizaciones de software. Sin embargo, los costes de desarrollo son elevados, lo que hace esenciales las alianzas estratégicas, incluyendo con Nissan, aunque la fusión entre ambas compañías quedara sin efecto.
Qué depara el futuro
El futuro no dependerá solo de motores de combustión: los híbridos, los VE y el software seguirán juntos en la hoja de ruta de Honda. El camino exige innovación continua y cooperación con socios para mantener la competitividad global.
Deje sus comentarios: ¿cree usted que la demanda de VE en EE. UU. podrá recuperarse con incentivos estables e infraestructura ampliada, o pesan más otros factores?






