
Sony y Honda terminan Afeela, con reembolso a los clientes e impactos en el mercado de vehículos eléctricos. Vea las cifras clave y lo que cambia.
Qué sucedió
Tras años de expectativa, la empresa conjunta Sony Honda Mobility puso fin al proyecto Afeela, alineándose con el retroceso de Honda en el mercado de vehículos eléctricos.
Detalles financieros y de producto
Honda prevé una baja contable de hasta 2,5 billones de yenes (aproximadamente 15.700 millones de dólares estadounidenses) debido a la desaceleración del gasto en vehículos eléctricos, lo que podría provocar una de sus mayores pérdidas anuales desde que se convirtió en una empresa cotizada.
La asociación buscaba combinar la fabricación de Honda con el enfoque de Sony en juegos y entretenimiento. El primer modelo, el Afeela 1, debía comenzar a entregarse en California este año, con un precio a partir de 89.900 dólares estadounidenses. Un segundo modelo estaba en los planes para finales de la década.
Qué pasa con los clientes
Con la decisión de reducir el ritmo agresivo de expansión, la empresa conjunta dijo que ya no veía un camino viable para la producción. Se emitirán reembolsos completos a los clientes que ya habían reservado el Afeela 1.
Contexto de mercado
La decisión subraya los desafíos para los nuevos actores en el mercado de vehículos eléctricos, con fabricantes ya establecidos como Ford y Stellantis también reduciendo inversiones en vehículos eléctricos ante la débil demanda y las cambiantes políticas públicas. Las empresas de tecnología enfrentaron dificultades adicionales: Apple abandonó su proyecto de vehículo eléctrico en 2024, y solo algunos actores no tradicionales, como Xiaomi, lograron llevar vehículos al mercado.
Futuro de la asociación
Sony Honda Mobility afirmó que seguirá conversando con las empresas matrices sobre iniciativas futuras, pero no indicó planes para revivir Afeela.
Curiosidad: pasión por los coches
Para Natalie Neff, la vida profesional ha estado rodeada de automóviles desde el inicio de su carrera. En su garaje conviven una Honda Ridgeline 2017, un VW Beetle 1972, una Ducati Monster 1999 y una Schwinn morada y blanca de cinco velocidades.
Invitándolo a comentar
¿Qué opina usted? En el escenario actual, ¿pueden las marcas tradicionales competir con las empresas de tecnología en el sector de los vehículos eléctricos o el camino es otro? Deje su opinión en los comentarios a continuación.






