
Con el precio de la gasolina subiendo, los consumidores reevalúan los vehículos eléctricos; aún es un impulso, no un pánico de compras.
El momento para el mercado de vehículos eléctricos vuelve a cobrar aliento, impulsado por un aumento en el precio de la gasolina causado por tensiones en Oriente Medio que afectan el suministro global de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Incluso con la situación inestable, los expertos destacan que lo que vemos ahora es más un cambio de percepción que un auge de compras.
¿Qué está pasando?
Edmunds señaló que la consideración por modelos electrificados alcanzó el 23,8% de la actividad de búsqueda entre los vehículos en la segunda semana de marzo, la marca más alta del año, subiendo desde el 22,4% en la semana anterior y el 20,7% hace dos semanas. Según el analista, cuando el precio de la gasolina aumenta, la gente empieza a comparar opciones.
Es importante recordar que cambios en la política pública han reducido la prioridad de la electrificación, incluyendo el fin del crédito fiscal de hasta $7,500 para vehículos eléctricos.
A pesar de las señales de interés renovado, esto aún no se ha traducido en más ventas. Para algunos expertos, este es el momento para que los fabricantes, especialmente las empresas que operan exclusivamente con vehículos eléctricos, promocionen modelos electrificados y se posicionen frente a compradores motivados antes de que pase el impulso.
Visión global y oportunidades
En el escenario internacional, BYD —el mayor fabricante global de vehículos eléctricos— ha observado una demanda más fuerte en Asia y está lanzando promociones de carga gratuita y tecnología de carga ultrarrápida. VinFast, fabricante vietnamita, también reporta un aumento en las ventas en sus redes de concesionarios.
En el mercado de segunda mano, la liquidez tiende a crecer: en Inglaterra, un vendedor de vehículos eléctricos usados dijo haber tenido el sábado más concurrido de su historia. Y casi la mitad de los consumidores en Alemania afirmó que los precios más altos del combustible influirían en la decisión de considerar un vehículo eléctrico o híbrido.
¿Qué significa esto para EE. UU.?
Expertos dicen que quien quiera evitar la volatilidad de los precios del combustible puede mirar al mercado de usados, donde un gran flujo de vehículos con contratos de arrendamiento finalizados está a punto de entrar en el inventario, ofreciendo opciones de buena relación costo-beneficio para los compradores. Por otro lado, el panorama más amplio sugiere que EE. UU. podría quedarse atrás en la electrificación si no aprovecha la crisis —un paralelo con las décadas de 1970 y 1980, cuando la crisis energética ayudó a los japoneses a ganar terreno ofreciendo modelos asequibles y eficientes, afianzando el Camry en los garajes estadounidenses.
¿Cuál es tu visión? ¿Has considerado un vehículo eléctrico debido al precio de la gasolina? Comparte en los comentarios y cuéntanos si esta crisis actual altera tu radar de compra.






