
La UE está tres años por detrás de China en ventas de vehículos eléctricos, pero los objetivos para 2025 y la industria de baterías pueden cerrar la diferencia para 2030, según un estudio.
Un informe de T&E (Transport & Environment) señala que la Unión Europea está tres años por detrás de China en ventas de vehículos eléctricos, en una carrera global contra el tiempo para liderar las tecnologías limpias del futuro.
¿Cómo llegamos a esta brecha?
El estudio recuerda que, en 2020, Europa y China estaban casi empatadas en cuota de vehículos eléctricos (VE). La distancia se amplió después de 2022, cuando estándares de CO2 automotrices más débiles en el bloque ayudaron a China a mantener el ritmo. Hoy, con objetivos más ambiciosos para 2025 y con el 70% de los VE vendidos en la UE también fabricados en la UE, la distancia se calcula en tres años, según el análisis.
¿Qué puede cerrar la distancia para 2030?
Los autores defienden mantener políticas consistentes y financiación para impulsar la industria europea de baterías y avanzar con los objetivos del Pacto Verde. Con esto, no solo puede mejorar la calidad del aire —como muestran ejemplos de países con alta penetración de VE— sino también la reducción de la dependencia del petróleo importado, ya que ocho millones de coches eléctricos europeos en 2025 recortaron unos 46 millones de barriles de petróleo.
Contexto geopolítico y el papel de las políticas
En medio de inseguridades de suministro y precios elevados, acelerar la transición eléctrica se vuelve estratégico. Uno de los representantes de T&E enfatiza que los VE son una palanca para reducir la dependencia del petróleo, y que retrasar la regulación no es la solución; es necesario acelerar para mantener a Europa en la carrera por el liderazgo en vehículos eléctricos.
Aranceles y estrategias para China
La disputa en el sector de tecnologías limpias llevó a aranceles de hasta el 35,3% sobre los VE chinos en 2024, tras una investigación que señaló subsidios injustos. En enero de 2026, se inició una evolución hacia una estrategia de precio mínimo para los principales fabricantes chinos.
Conclusión: la trayectoria aún permite a Europa recuperar terreno para 2030 con políticas estables e inversiones en la cadena de valor de las baterías.
Comenta abajo: ¿crees que reforzar los estándares de CO2 puede acelerar el liderazgo europeo en VE, o hay otros factores que pueden cambiar este escenario?






