
Estudio señala que los VE pueden ser más baratos que los coches propulsados por combustible fósil en África, dependiendo de la reducción de los costes de financiación y las políticas de apoyo.
Un estudio conjunto de ETH Zúrich y PSI, con socios africanos, señala que los vehículos eléctricos pueden resultar más baratos que los coches propulsados por gasolina o diésel en varios países de África, especialmente cuando se combinan con la carga solar fuera de la red. La caída de los costes de las baterías, el aumento de la producción mundial de VE y el amplio potencial solar del continente alimentan esta expectativa.
La proyección está respaldada por cifras ya observadas: el mercado de VE en África movió alrededor de 17.400 millones de dólares en 2025 y podría alcanzar los 28.000 millones de dólares para 2030.
La lectura fundamental es que no hay problema técnico —los VE son viables— sino cómo hacer viable la financiación a escala.
Actualmente, los altos tipos de interés, las primas de riesgo y el acceso limitado al crédito a largo plazo mantienen los VE fuera del alcance de la mayoría de los africanos. En países de menor riesgo como Botsuana, Mauricio y Sudáfrica, las condiciones de financiación ya se acercan a hacer que los costes de los VE sean comparables a los de los coches propulsados por combustibles fósiles.
Hay escenarios en los que la compra al contado, excluyendo impuestos, ya es competitiva hoy.
Esta lectura apunta a la necesidad de soluciones de financiación a escala. La investigación identifica cuatro frentes relevantes para investigadores, responsables políticos africanos e instituciones financieras internacionales:
- Des-risking financiero con garantías de crédito, préstamos concesionales y estructuras de financiación mixta (blended finance), transfiriendo parte del riesgo público a instituciones públicas para reducir los intereses.
- VE como activos financieros —los vehículos y los sistemas de carga son activos estandarizados con flujos de caja predecibles, lo que permite agrupar miles de préstamos y titularizarlos. Los bancos multilaterales pueden actuar como creadores de mercado, promoviendo estándares y apoyo al capital privado.
- Financiación pública para el impulso privado —las empresas ya están probando modelos como el intercambio de baterías, el leasing y el pago por uso (pay-as-you-go); el apoyo público puede ampliar estas carteras a escala regional.
- Políticas alineadas con la financiación —medidas como exenciones temporales de impuestos de importación, incentivos para compradores de bajos ingresos, reformas fiscales sobre el combustible y estrategias para reducir vehículos usados de alta contaminación son cruciales y deben revisarse periódicamente.
VE como activos financieros: los vehículos y los sistemas de carga son activos estandarizados con flujos de caja predecibles, lo que permite la titulización de paquetes de préstamos de VE. Los bancos multilaterales pueden actuar como creadores de mercado, ofreciendo estándares, estructuras de garantía y apoyo al capital privado a escala.
Financiación pública para reforzar el impulso privado: en sectores de mayor riesgo, como África, el apoyo público se considera un acelerador. En Kenia y Ruanda, las empresas ya están ampliando modelos de dos y tres ruedas con baterías intercambiables, leasing y pago por uso, reduciendo el desembolso inicial y generando datos para los inversores.
El camino es ampliar estas iniciativas con plataformas regionales de financiación de VE que distribuyan el capital con mayor eficiencia entre países y perfiles de riesgo.
Políticas y condiciones de financiación por país
El des-risking debe ir de la mano con políticas públicas de VE. Kenia tiene una Política Nacional de Movilidad Eléctrica que ofrece incentivos, fortalece los marcos regulatorios, apoya la expansión de la infraestructura de recarga y estimula la manufactura local.
La heterogeneidad entre países significa que algunos pueden requerir más intervención pública que otros. Las medidas eficaces incluyen:
- exenciones temporales de aranceles de importación
- incentivos de compra para familias de bajos ingresos
- reformas fiscales sobre el combustible
- estrategias para eliminar vehículos usados de alta contaminación
Las políticas deben estar acotadas en el tiempo (timebound) y revisarse periódicamente para evitar cargas fiscales a largo plazo a medida que los precios de los VE caen naturalmente. El enfoque en la masa de vehículos más pequeños puede mejorar la equidad, asegurando que el apoyo público llegue a los compradores por primera vez.
En resumen, África no necesita un avance tecnológico —necesita capital más barato y entornos regulatorios estables para acelerar la adopción de VE.
Conclusión práctica
Con un ecosistema de financiación adecuado, el coste total de propiedad de los VE ya puede igualar al de los vehículos convencionales en más países en los próximos años, abriendo espacio para una revolución de la movilidad con menos emisiones y más oportunidades económicas.
¿Qué aspecto considera usted más crítico para acelerar la adopción de VE en África: capital más barato o políticas públicas más estables? Deje su opinión en los comentarios.






