
Perfil de un redactor jefe veterano que transformó la pasión por los coches en una carrera destacada en la prensa automotriz, desde la infancia hasta Motor Trend.
Cómo empezó todo
Soy un redactor jefe veterano cuya vida gira en torno a los coches. Mi historia comienza en días cotidianos alrededor de concesionarios, donde pasaba tiempo examinando los vehículos y leyendo los folletos sobre ellos, siempre curioso sobre el rendimiento, las especificaciones y lo que las revistas prometían preguntar sobre cada modelo.
Mi padre, inmigrante de Hong Kong, moldeó mi camino. La familia se mudó de St. Louis, Misuri, a Camarillo, California, a principios de la década de 1970. A lo largo de esa trayectoria, vivimos coches que quedaron grabados en la memoria: un Super Beetle de 1973, un Volvo 240 de 1976, un Caprice Classic station wagon de 1977 y una VW Vanagon de 1984. Él me enseñó a amar los deportivos y los sedanes potentes, y yo guardaba cada detalle para la vida adulta.
Recuerdo estar sentado en el maletero del Mazda RX-7 de 1981 de mi padre, escuchándole explicar, por enésima vez, lo que hacía tan especial al motor rotativo. También recuerdo el sonido del turbo diésel del Mercedes-Benz 300D, ese deseo de acelerar que solo crece con el tiempo.
Primeros pasos, primera pasión
Crecí en una familia que, poco a poco, me llevó por las carreteras de la vida automotriz. A los 15 años y 6 meses, obtuve mi licencia de conducir a la perfección, conduciendo el MINA —en la práctica, la furgoneta de mi madre: una Toyota Previa de 1991. Como recompensa, me dieron las llaves del Celica GT-S de 1986 de mi hermano. Tres meses después, con seis multas por exceso de velocidad, me sacaron de la póliza familiar y pasé a conducir una Toyota 4x4 Hilux de 1983, que me acompañó durante la universidad y gran parte de mi época universitaria.
En la USC, donde estudié ciencias biológicas con una especialización secundaria en negocios, el coche estuvo presente incluso fuera de las páginas. Trabajé en el periódico Daily Trojan y, luego, decidí tomar una ruta diferente a la que mis padres imaginaban, optando por la fotografía freelance. Fue en ese momento cuando comencé a entender que mi mirada podía contar historias más allá de las calles: historias sobre lo que movía el mundo automotriz.
De la fotografía a la edición: el camino explosivo
Después de un período difícil, empecé a trabajar para una revista de tuning en Orange County, cubriendo la escena mucho antes de que se volviera popular. Pasé de fotógrafo contratado a redactor jefe en solo tres años. En esa etapa, compré un Nissan 240SX de 1989 como mi fiel compañero de carretera y, para transportar equipos, conseguí un Toyota Land Cruiser (FJ60) de 1985.
Nunca me detuve ahí. El vehículo y la curiosidad me llevaron a una revista automotriz más tradicional, donde asumí el puesto de redactor jefe de Sport Compact Car justo después de cumplir 30 años. La orientación creativa en ese momento vino de un famoso director editorial: Angus MacKenzie. Bajo su liderazgo, aprendí a exigir lo mejor en cada página y a transformar la pasión en contenido de calidad.
Llegada a Motor Trend
En 2007, Angus me invitó a unirme al equipo de Motor Trend como editor senior. Fue el punto de inflexión que consolidó mi trayectoria en la industria, permitiéndome unir años de experiencia con una visión orientada al futuro del periodismo automotriz. Desde entonces, he seguido de cerca la evolución del sector y sigo impulsado por la pasión que comenzó en la infancia, entre las disputas por la documentación de los primeros sueños de coches.
Conclusión
Entre concesionarios, revistas, cámaras fotográficas y cronistas que cuentan historias sobre motores, mi viaje muestra cómo la curiosidad puede llevar a alguien del asiento del acompañante a la cima de una de las mayores publicaciones del sector. En cada página, busco mantener vivo lo esencial de quien creció rodeado de coches y continúa aprendiendo de cada vehículo que se cruza en mi camino.
Participa
¿Cuál fue el coche que marcó tu vida y por qué? Deja en los comentarios la historia que sea relevante para ti: ¿cómo moldeó tu relación con los automóviles tus elecciones, pasiones o carrera?






