
Interior del Ferrari Luce EV: lentes parabólicas con antirreflejos, pantallas OLED y un velocímetro único que une diseño y tecnología en la cabina.
Visión general
El interior del Ferrari Luce EV transforma cristal, luz y aluminio en una experiencia que va más allá de la simple cabina. Tres instrumentos principales quedan retranqueados detrás de lentes de cristal, creando profundidad visual mientras el diseño mantiene el foco en la claridad de lectura.
Lentes parabólicas y recubrimientos antirreflejos
Las lentes de los indicadores cuentan con recubrimientos antirreflejos en ambos lados. La colaboración con Corning trajo procesos inspirados en clientes de lentes semiconductoras para aplicar estos recubrimientos en las caras de las lentes, reduciendo reflejos no deseados y aumentando la sensación de profundidad.
Tres pantallas OLED
Las pantallas OLED representan lo máximo en brillo y resolución: son más ligeras, más delgadas y más eficientes que otras tecnologías. La resolución alcanza los 200 ppi y el brillo es de 1.000 nits, suficientes para facilitar la lectura incluso bajo sol intenso.
- Dos monitores forman el conjunto principal del panel de instrumentos. El superior, con 12,86 pulgadas, se usa principalmente para avisos y navegación ocasional.
- El inferior, de 12,04 pulgadas, queda visible a través de aberturas cortadas en la propia pantalla, revelando que las pantallas no son estrictamente rectangulares.
Aguja del velocímetro y el conjunto de iluminación
La aguja del velocímetro está grabada en un disco transparente y está iluminada por el borde (edge-lit) por 15 LEDs blancos que recorren 360 grados, movida por un motor de accionamiento de borde. El resultado es un elemento mecánico que dialoga visualmente con el cristal de alta tecnología de la cabina.
Infoentretenimiento: Multi-Meter
La pantalla de infoentretenimiento, con 10,12 pulgadas, está montada en un zócalo que facilita el uso por parte del pasajero. También presenta un orificio por el cual asoman las manecillas de un reloj físico. Detrás de él, un complejo reloj mecánico de siete engranajes de plástico y metal da las horas, minutos y la aguja de los segundos barre la circunferencia de forma independiente, permitiendo que el conjunto funcione como reloj simple, cronómetro o brújula.
La fusión entre función y precisión mecánica añade una capa de interés táctil a la cabina, sin dejar de lado la estética futurista de la misma.
Conclusión
El interior del Luce EV eleva el concepto de cabina, dejando claro que el cristal, la luz y los metales pueden ser tratados como arte tecnológico sin renunciar a la funcionalidad.
Queremos saber tu opinión: ¿qué elemento te parece más impresionante en este interior —las lentes antirreflejos, las pantallas OLED o el velocímetro mecánico iluminado? Deja un comentario abajo y cuenta si prefieres este nivel de tecnología o una cabina más sencilla.






